[#1a1CoWeb] Julien Hanna, fundador de Qactus:“Los residuos plásticos son una oportunidad y no un problema”

116
Julien Hanna
Julien Hanna
Coweb conversó con Julien Hanna, uno de los creadores de «Qactus», empresa que -contra la corriente- logró generar un sistema de reutilización en distintas variedades de plástico. Actualmente son referentes en Chile y cuentan con un canal de Youtube donde orientan a quienes se están adentrando al mundo de las impresoras 3D.

¿En qué consiste Qactus?

Lo que hacemos es tomar la basura y convertirla en tecnología. Concretamente, usamos los residuos plásticos para transformarlos en filamentos, y así poder utilizarlos en impresoras 3D. De esta manera, podemos tomar plásticos que normalmente no se pueden procesar de otro modo, y mediante este proceso podemos darles una segunda vida. Por ejemplo, podemos fabricar desde posavasos, lentes de sol o incluso, prótesis de mano. Entendemos que los residuos plásticos son una oportunidad y no un problema.

Entiendo que trabajan con algunos tipos de plástico ¿Todavía hay plásticos que no pueden reutilizarse?

Técnicamente casi todos los tipos de plásticos se pueden utilizar. Nosotros actualmente trabajamos con LDPE que es polietileno de baja densidad (Ej: bolsas plásticas), con ABS, que es el típico residuo de los computadores, con policarbonato como el de los bidones de agua que están disponibles en el comercio, y HIPS que es poliestireno de alto impacto que puedes encontrar en colgadores de ropa de tiendas. Hay otros tipos de plástico, pero requieren de un mayor trabajo para su reciclaje.

¿Cómo funciona el proceso de recolección de material?

El proceso de recolección no lo hacemos nosotros, sino lo hacen empresas dedicadas a eso. Cuando empezamos nosotros lo hacíamos por nuestra cuenta, desde la recolección hasta el procesamiento, pero era demasiado trabajo. Estábamos volviéndonos locos y decidimos hacer alianzas con empresas que realizan este trabajo. Ellos van a los puntos limpios que están en los colegios, universidades o en las mismas empresas y hacen la recolección que viene separada por origen (organizado por distintos tipos de plástico).
Ellos lo llevan a su planta, hacen un pre-proceso, y como nosotros ya habíamos hecho todo antes, sabíamos qué era lo que nosotros necesitábamos para poder obtener los filamentos para impresoras 3D, y sabíamos cuáles eran los requerimientos. Fuimos a las empresas, preguntamos si tenían esos requerimientos, y efectivamente un par de empresas lo cumplían y con ellos trabajamos en alianza.

¿Hace cuánto comenzaron el emprendimiento?

Esto empezó el 2017, pero nadie estaba full time. Estábamos dedicados a distintas cosas entre medio mientras veíamos las ideas. Además algunos aún estaban en la universidad. Fue el en 2018 cuando decidimos lanzarnos con todo. Fue un año en el que avanzamos mucho. Estamos en Qactus hace un año y medio más o menos.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta un emprendimiento ligado al reciclaje?

El desafío es que generalmente todos los días trabajamos en cosas que no sabemos hacer muy bien; entonces hemos estado obligados a aprender. Ninguno de nosotros pertenece al área de los plásticos entonces nos ha tocado estudiar mucho acerca de eso. Por lo mismo, fuimos a pedir ayuda a los industriales del plástico y la gran mayoría de ellos nos dijeron que no se podía hacer lo que nosotros estábamos diciendo que era usar plástico reciclado para transformarlos en filamentos para impresoras 3D. Eso fue duro.

Nosotros no sabíamos lo que estábamos haciendo y más aún las empresas grandes diciéndote que no se podía, pensamos en tirar la toalla. Pero una empresa nos creyó y nos dio alas. Nos dijo “dale”, creo que sí se puede y de hecho hasta el día de hoy nos cree. Se llama Michel Compagnon (Comberplast). Nos facilitó material para poder realizar pruebas. Básicamente, pudimos conversar cosas más técnicas, más comerciales, y nos abrió varias puertas para poder seguir creciendo en el proyecto. No lo llamaría un mentor, pero sí, siempre nos ayudó.

El emprendedor suele estar en esa situación del “no se puede hacer”…

Uno como emprendedor, viene a desafiar el status quo. Lo que muchos dicen que no se puede o que no está hecho, o si se pudiese ya estaría hecho; tú vienes a romper con eso. La única forma es a través del trabajo duro, trabajo inteligente, aprender y rodearte de las personas correctas también.

Por ejemplo dentro del mismo equipo, somos tres los fundadores y entre nosotros cada uno tiene sus fortalezas y debilidades. Nos conocemos muy bien entre nosotros porque llevamos nueve años trabajando juntos y sabemos muy bien lo que podemos hacer el uno y el otro. Es decir, sé lo que le puedo pedir a uno y qué no le puedo pedir al otro. La sinergia es súper importante y es un desafío a la vez.

¿Qué consejo le dirías al emprendedor local?

Lo primero, que se mantengan aprendiendo siempre. Sin parar. Lo otro, no compararse con el resto: si tienes un objetivo, o un sueño, lo vas a defender y porque quieres cambiar la realidad. Apégate a eso y no te compares con los demás. Si el de al lado lo está haciendo y la está rompiendo, intenta aprender pero no te compares. Dale firme a lo tuyo.